BERRINCHES A LA HORA DE COMER

Berrinches a la hora de comer

Sabemos que los berrinches, especialmente entre el año y los tres años, son muy comunes. A la mayoría de las mamás les apanican estas crisis emocionales de sus hijos. Y con toda razón, el berrinche de nuestro hijo nos causa mucha frustración, no sabemos cómo manejarlos y

perdemos la paciencia.

Una de las situaciones en donde pasan los berrinches son a la hora de la comida. ¿Cuántas veces nuestros hijos nos han hecho berrinche porque ya no quieren comer? ¿O se han frustrado y han aventado toda la comida? La hora de la comida puede ser una situación muy estresante que causa que nuestros hijos se frustren y lo expresen de la única manera en la que saben, haciendo berrinche. Hay que procurar nosotros como papás que no sea más estresante, tratar de que sea rápida, sin distracciones y sin discusiones.

¿Qué pasa con los niños en el momento de un berrinche? Como apenas están aprendiendo sobre sus emociones, todavía no tienen el lenguaje para expresarnos como se sienten ni la capacidad para autorregularse, así que la única manera de hacernos saber que sienten algún malestar es haciendo berrinche. Un berrinche lo hacen cuando sienten una emoción displacentera y es la única manera que tienen de expresarnos que nos necesitan.

En la comida hay muchas situaciones que los estresan, como: no tienen hambre, ya se llenaron, están cansados, no quieren comer lo que mamá les dio, tienen sueño, están de malas o ya se quieren ir a jugar.

Primero que nada lo que tienen que establecer en su casa son los límites. OJO, no nos referimos a ser un general y poner un sinfín de reglas, sino a dejarle claro lo que está permitido y no permitido en la casa. Para muchas familias un límite es que coma en la sillita, para otras es que no tire la comida, para otras es que espere a que todos acaben de comer para que se pare, para otras que coma lo mismo que los demás, etc. Todos los límites son válidos, solamente hay que establecerlos desde antes y los niños los tienen que conocer y entender.

Otra de las cosas importantes que pueden hacer para prevenir berrinches es tener una rutina, cuando los niños tienen una rutina conocida, pueden anticipar lo que va a pasar y saben lo que se espera de ellos. Esto evita muchos conflictos; traten siempre de apegarse a la misma rutina (en la medida de lo posible).

Cuando dicen que los niños hacen berrinches para llamar la atención, tienen razón. Los niños LLAMAN SU ATENCIÓN porque tienen algún malestar y los necesitan a ustedes para sentirse mejor, por eso patalean, lloran, gritan, pegan y hacen hasta lo imposible para que los peles. Nunca lo ignores, ya que lo que necesita es que le pongas atención. Les prometo que poner atención a un berrinche no es sinónimo de que les va a tomar la medida, solamente le están dando el mensaje que cuando los necesite van a estar ahí para él.

Les damos unas estrategias fáciles de aplicar cuando se avecina un berrinche. Lo primero y más importante es que tu mantengas la calma, es importante que te des cuenta que cuando tú te alteras más, empeoras la situación.

Permite que el niño sienta la emoción, acuérdate que un berrinche es solamente una emoción que le causa malestar. Hay que evitar frenar la emoción y permitir su descarga. Estamos muy acostumbrados a pedirle que deje de llorar o a distraerlo. Es muy sano permitir que sienta la emoción y solamente acompañarlo.

Durante el berrinche siempre tenemos que seguir emocionalmente conectados con ellos. En los momentos que “peor” se portan es cuando más nos necesitan ahí, alado de ellos. Así que quédate cerca y cuando termine de hacer el berrinche apapáchalo y consuélalo. En estos momentos es donde se forma el apego seguro y se fortalece el vínculo afectivo entre ustedes dos. Nunca castigues ni condiciones su relación.

Cuando se haya tranquilizado, reflexiona junto con él lo que paso. Es en estos momentos en donde les enseñamos sobre empatía, perdón, pensar antes de actuar y en las consecuencias de sus actos. Acuérdate de siempre tener claros los límites que no cumplió y explícale porque son importantes. Trata de no hacerlo sentir culpable ni avergonzado por lo que hizo.

Es importante siempre tener en mente que los niños no quieren hacer berrinches ni se quieren sentir fuera de control. Depende de nosotros enseñarles cómo pueden manejar estas emociones fuertes que sienten.

Cuando hablamos de la comida o la mesa evitemos causar problemas emocionales tratando los berrinches de los Toddlers como lo que son, una forma de comunicarnos que requieren atención. Te recomendamos:

Siempre seguir una rutina: antes, durante y al terminar de comer. Establecer horarios de comida y mantenerlos.Estar como mamas preparadas para el momento de la alimentación teniendo la mesa puesta y la comida preparada.Avisarles por anticipado que es lo que abra de comer para que puedan saber que esperar.Planear menús en donde tomemos en cuenta a todos los comensales de la familia, que siempre haya algo que le guste sobretodo en niños picky.Involucrarlos en el proceso de la comida.Permitir que se autoalimenten, ayudar en caso de que lo pidan pero no entorpecer el proceso. Hacer comidas familiares para fomentar una exposición a muchos alimentos, darles el poder de elegir (no mas de 2 opciones para no confundir). Recordar la división de responsabilidades; los niños deciden la cantidad y los papas la calidad. Permitirles juegos semi-controlados en la mesa. No premiar ni recompensar tras un berrinche con el alimento.


Agradecemos la colaboración de Michelle Azizk de Needo.

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